Una imagen que se repite en muchos pueblos de nuestro país es ver colgando de los cables de electricidad zapatillas. Las que ya se han gastado y no se requiere de su uso natural. Son señales de una generación nueva. Estas señales se suman a los grafitis, escrituras con particular estilo y otras expresiones.

Aunque la tecnología modifica y va permeando al mundo con una identidad global y más uniforme; sobreviven y al parecer se mantendrán en el tiempo expresiones que son más bien un resabio de nuestro origen creacional. Un lenguaje comunicacional particular y sin tanto preámbulo que toma de lo que está a la mano y lo expresa. Es sencillo en su elaboración; sin embargo, habla de una realidad. Una realidad cruda y de injusticias. Se empoderan de lo único que pueden gobernar; sus calles y barrios ya que  no pueden llegar a lo alto del cumbre Social.


Lo hizo la Iglesia primitiva. En medio de la persecución tomó de lo que estaba a mano y se comunicó con su entorno para expresar esperanza e identidad. Los primeros cristianos usaron un pez. El entender estos símbolos y expresiones fue requisito para mantener la seguridad y así preservar en el tiempo  el legado de su fe en Cristo.

Pienso que hoy si queremos mantener identidad y comunicación real en una comunidad es labor nuestra revisar si existen expresiones o señales claras que hablen de nuestra  identidad. En el lenguaje, en la estética de nuestros templos, en nuestra forma de vestir etc. Si existen es una buena señal; sino, es grave. En una realidad social tan globalizada y violentamente avasalladora en lo comunicacional debemos recuperar aquello que nos da identidad.

Y a ti… ¿cómo te identificas? o mejor aún, ¿Cómo te identifican?